¿Sabías...? ¿Sabías que Einstein respondió dos problemas que nadie había solucionado en la historia de la física?

La independencia de la velocidad de la luz respecto del observador y el mecanismo de emisión de radiación por un cuerpo negro eran problemas sin solución hacia fines del siglo XIX.

Desde tres tópicos muy distintos (relatividad, efecto fotoeléctrico y movimiento browniano), Einstein proporcionó una realidad microscópica a los procesos termodinámicos, estableciendo las bases de la física moderna.

Einstein tuvo la extraordinaria capacidad de “releer” el conocimiento acumulado con una mirada original, audaz y creativa.

Dos pequeños problemas, ¡dos grandes revoluciones!

A fines del siglo XIX el edificio de la física aparentaba estar terminado. La mecánica se presenta definitivamente instalada en el marco newtoniano y el electromagnetismo encuentra su unidad gracias a los destacados trabajos de Maxwell y al descubrimiento de las ondas electromagnéticas por Rudolf Hertz.

Destacados científicos de la época compartían esta visión, como Lord Kelvin (1894-1907), quien, siendo presidente de la Royal Society ―la sociedad científica más importante de la época―, escribiría en 1892: “La Física está definitivamente constituida en sus conceptos fundamentales; todo lo que puede aportar de aquí en adelante es mejorar su precisión de lo ya establecido. Hay aún sólo dos pequeños problemas por resolver: la independencia de la velocidad de la luz respecto al referencial de observación y dilucidar el mecanismo de la emisión de radiación por un cuerpo negro (el Sol es un ejemplo aproximado de dichos cuerpos), pero ellos serán rápidamente resueltos y no alterarán lo ya conocido”.

Estos dos “pequeños problemas” serían zanjados en 1905 por Albert Einstein, cambiando fundamentalmente la física y, por ende, nuestra comprensión de la naturaleza. Abordando tres tópicos muy distintos, relatividad, efecto fotoeléctrico y movimiento browniano, Einstein revolucionó nuestra visión del espacio y el tiempo y proporcionó una realidad microscópica a los procesos termodinámicos, con lo que estableció las bases para impresionantes descubrimientos tecnológicos presentes en la actualidad.

Así como Isaac Newton dijo “Estamos parados sobre hombros de gigantes”, Einstein tuvo la extraordinaria capacidad de “releer” el conocimiento acumulado con una mirada original, audaz y creativa, no sólo replanteando los fundamentos de la física, sino también introduciendo, para dar completitud a esta visión, aquellas “pequeñas grandes piezas” que hasta hoy provocan resonancias en el entendimiento del mundo y el universo.

FUENTE: Programa EXPLORA CONICYT con la asesoría de Francisco Melo Hurtado, Departamento de Física, Facultad de Ciencia, Universidad de Santiago de Chile.

Un Programa de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile.
Moneda 1375, piso 11, Santiago de Chile. Teléfonos (56-2) 23654571, (56-2) 23654573 / Email: explora@conicyt.cl