Artículos La vacuna chilena que evita el sufrimiento animal

kids-playing-with-dogFue desarrollada por investigadores de la Universidad de Chile y evitará la castración quirúrgica en perros y otros mamíferos al presentar un método de esterilización reversible y de fácil acceso. Un hito para la Casa de Bello pues es la primera patente que comercializa en su historia.

Tras ocho años de investigación, el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) autorizó al Laboratorio de Vacunas Veterinarias de la U. De Chile para producir una inyección de control de fertilidad animal que disminuirá los costos y velará por el bienestar de perros y otras especies. La vacuna, desarrollada por un grupo de científicos de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet), será comercializada en el mercado nacional e internacional y bloquea la secreción de hormonas sexuales tanto en machos como en hembras.

Se trata de una medida tendiente a controlar la fertilidad de los animales sin utilizar técnicas invasivas como las que se emplean actualmente. Esto permitirá controlar la población de canes sin aplicar medidas drásticas que concitan rechazo: actualmente en el país, se estima que la cifra de perros vagos alcanza el orden de un millón de animales, 90 mil de ellos en Santiago. ¿Cómo se gestó este nuevo hito para la ciencia nacional?

La iniciativa comenzó en 2008 gracias al financiamiento del Programa Fondef de CONICYT. El doctor en Ciencias Biomédicas, Leonardo Sáenz, creador de la vacuna y director del laboratorio universitario, explica que luego de probar el medicamento en ratones se realizó un ensayo piloto en un grupo de cien perros de la comuna de La Pintana, en la Región Metropolitana. Resultó todo un éxito.

Noviembre de 2015

Alternativa de rápida e indolora

Tras una serie de pruebas, los especialistas pudieron comprobar que la vacuna lograba los mismos resultados de una castración o esterilización quirúrgica, pero sin los efectos colaterales de estos procedimientos. “La solución inyectable es una proteína recombinante que induce la formación de anticuerpos. Éstos últimos se unen a la hormona liberadora de gonadotrofina, responsable del inicio del ciclo reproductivo del animal bloqueando toda su actividad”, explica Sáenz.

El científico asegura que los beneficios frente a los métodos tradicionales son indudables, especialmente frente al debatido problema del bienestar animal. A esto agrega la ventaja de que las cirugías no son aplicables a un gran número de perros por su complejidad y alto costo. “El uso de esta vacuna puede alcanzar a muchos más animales”, asegura.

Otro de sus beneficios es que la vacuna se puede aplicar en ambos sexos y su efecto es temporal (un año aproximadamente) y por lo tanto, reversible. De esta forma, es posible esterilizar a una mascota querida en un momento determinado pero no para siempre, si se quiere cruzar en un futuro cercano.

Además tiene la ventaja de que la vacuna no altera físicamente a los animales y no tiene los efectos secundarios de procedimientos como la castración química o los tratamientos hormonales. No necesita un proceso post operatorio y su valor comercial debería ser accesible para que todos los dueños de mascotas puedan acceder a ella en las clínicas o farmacias veterinarias, asegura su creador.

“Los costos finales dependerán del laboratorio comercial, pero dada la importancia que tiene para la sociedad chilena, existe una posibilidad de que la U. de Chile decida producirla y entregarla a los municipios a un costo marginal, para ser un aporte a los planes de control canino”, comenta Sáenz.

Para la doctora en Ciencias Farmacéuticas de la U. de Chile y docente de Medicina Veterinaria de la Universidad del Pacífico, Sylvia Arrau, otro de los aspectos destacables de poder contar con una herramienta como esta es que se trata de una alternativa más económica que el método quirúrgico, principalmente por la masividad de las vacunas. "De todas maneras, sería necesario repetirla anualmente y revacunar antes de que las perras entren nuevamente en celo y se crucen. Hay que llevar registros de las fechas de las vacunaciones y las de vencimiento, para saber cuándo deben revacunarse los animales", explica.

La académica agrega que si bien existen medicamentos destinados al control de la población canina y felina, hay que tener cuidado con su aplicación sin supervisión médica. "Estos fármacos evitan que el animal entre en celo, no hay ovulación ni la predisposición para cruzarse. El problema asociado es que pueden favorecer una serie de inconvenientes como infecciones uterinas graves, tumores mamarios que pueden ser malignos, alteraciones hepáticas y otros”, detalla la Dra. Arrau.

Producción masiva

Al pasar de ser una vacuna para la investigación a una vacuna comercial, las condiciones que exige el SAG para su producción difieren bastante. Por esta razón los derechos de producción y comercialización fueron transferidos al laboratorio brasileño “Vencofarma” ya que el laboratorio universitario nacional no cuenta con la capacidad para una producción industrial.

De todas maneras, la patente quedará en manos de la Universidad de Chile, obteniendo así la primera patente que la casa de estudios comercializa en su historia. “Es un hito importante, porque podría haberse quedado en una publicación científica. Significa un salto de la investigación básica a la investigación aplicada y ese tranco no se puede hacer sin poseer las capacidades técnicas”, analiza el director en referencia al rediseño que hubo que realizar en el laboratorio universitario para cumplir las exigencias nacionales e internacionales de seguridad en la producción de medicamentos.

Finalmente, el grupo se encuentra trabajando para ampliar el uso de esta vacuna en otros mamíferos, como cerdos y bovinos. Al mismo tiempo planean adecuar el diseño original para ser aplicada en otras razas. “Ahora seguimos trabajando en formulaciones para otras especies. Ya hemos desarrollado algunas propuestas para cerdos y toros, pero el próximo desafío es probar y experimentar la vacuna en otras especies, como equinos y gatos”, concluye Sáenz.

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