18
Vie, Ago

Linda Daniele, Hidrogeóloga: “Chile es un paraíso para los geólogos”

Opciones de Texto

La investigadora principal del Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes, CEGA, un proyecto FONDAP-CONICYT iniciado el 2011, estudia las aguas subterráneas de nuestro país y asegura que Chile puede tener “más reservas de este vital líquido de lo que se piensa”.

El agua subterránea es fundamental para la vida humana. Es necesaria para beber, para la agricultura y la industria, especialmente, en aquellas zonas áridas o semi áridas donde el agua superficial escasea o no existe. Su creciente demanda y los problemas de calidad y cantidad, debido al cambio climático y la actividad humana, hacen prioritarios los estudios de los almacenamientos subterráneos para nuevos desarrollos. Foco de estudio de la doctora Linda Daniele.

La científica del Departamento de Geología de la Universidad de Chile, es una de las pocas expertas en hidrología de nuestro país. Ella recorre de norte a sur, analizando el agua bajo nuestros pies y conversó con el Programa Explora de CONICYT sobre sus investigaciones, el efecto del cambio climático y de cómo pasó de ser una niña curiosa a la investigadora principal del Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes, CEGA.

¿En qué aspectos se enfocan sus investigaciones?

Estudio los recursos hídricos que no se ven, es decir, las aguas subterráneas. Específicamente, me encargo de analizar su composición química; los procesos que ocurren dentro de estas reservas en el subsuelo, que son unas esponjas ubicadas bajo nuestros pies y que, probablemente, sirvan para que nuestro futuro sea sustentable desde el punto de vista hídrico.

Las aguas subterráneas tienen un potencial enorme, sobre todo, en relación al futuro del país, puesto que en el contexto del cambio climático pueden suponer un impacto importante en la población.

Como líder del CEGA, ¿en qué zonas del país está trabajando hoy?

Trabajo de norte a sur. En el sur estamos explorando el agua en el contexto de la energía geotérmica. Mientras que en el norte, tengo un proyecto para caracterizar las aguas y conocer sus propiedades químicas, con el objetivo de favorecer un emprendimiento de un grupo de mujeres, de una pequeña comunidad indígena.

El norte es muy árido y contiene un acuífero gigantesco, el de la Pampa del Tamarugal que, si bien su agua no es de la mejor calidad, porque tiene cierto grado de salinidad, es importante para la región y se usa para la actividad que allí se desarrolla. Aquí existe la posibilidad de que exista agua almacenada en contextos no usuales, donde no se ha mirado todavía. De hecho uno de los proyectos que tenemos está orientado a eso, a aclarar la posibilidad de que Chile tenga más agua de lo que se piensa. Esto significa, mirar más allá de donde se presupone que existe este líquido almacenado.

Su proyecto FONDECYT (Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico) “Descifrando las conexiones entre manantiales, aguas subterráneas y rocas fracturadas en San Felipe-Los Andes, Cuenca de la Aconcagua” ¿Qué persigue?

La investigación nos permitirá analizar el agua en la época actual, más el rol de la roca fracturada en relación a la circulación de las aguas subterráneas. Estudiaremos cómo esta agua circula en todo el sistema, lo que nos ayudará a entender de qué manera transitaron en el pasado estos fluidos de alta temperatura. Con todos estos datos podremos determinar la evolución de un reservorio geotermal. Es decir, qué papel tiene esta roca dura -como se le conoce- en favorecer que el agua se almacene bajo la tierra.

Esto es muy importante, porque existe la necesidad de explorar la napa subterránea, cuando el agua superficial es escasa Es decir, hay una disminución de la cantidad, o la calidad, que también puede ser un problema. Entonces hay posibilidad de que no se hayan aprovechado todos los recursos subterráneos que tiene Chile. Pero para eso se necesitan estudios, para poder definir exactamente donde están. Puede ser que nuestro país tenga agua en sitios donde no se ha mirado porque, por facilidad, claramente se empieza a buscar siempre donde es más simple.

¿Por qué se escogió la cuenca de Aconcagua?

Esta es una de las mayores cuencas de Chile central, hay todo un tema relativo a la importancia del agua en la vida de las personas y en el desarrollo socioeconómico. Es por esto que, investigar la parte que está vinculada al área de recarga, podría ayudar a entender el esquema general de los recursos en esta zona.

¿Cómo afecta el cambio climático a las reservas de aguas subterráneas?

Claramente, hay un vínculo estrecho en el impacto del cambio climático sobre ellas, en particular: cambia la forma en la que cae esta agua, su cantidad y todos los procesos asociados a su almacenamiento, tanto en superficie como a nivel subterráneo. Si tengo menos lluvia, voy a tener menos agua que se filtra a través del suelo para llegar a la napa. Y si el agua precipita con una intensidad diferente, también existe un efecto sobre la acumulación subterránea, porque el suelo se impermeabiliza y no favorece la infiltración y la llegada a las napas.

Cuando hablamos de cambio climático y recursos hídricos, queremos decir que la disponibilidad total de aguas superficiales y subterráneas, se ven afectadas por este fenómeno.

Acerca de su carrera científica ¿ Por qué decidió dedicarse a la ciencia?

Desde pequeña siempre fui una niña muy curiosa, con juguetes poco tradicionales. Nunca me gustaron las muñecas, por ejemplo. Y tuve la suerte de crecer en una isla volcánica con muchas manifestaciones de la naturaleza que me llamaban la atención, como caminar y tener tierra tibia bajo mis pies, porque hay un reservorio geotermal. También, había una cascada que aparecía cuando llovía, duraba unos cinco días y desaparecía… Siempre estuve muy en contacto con lo que me rodeaba y cuando tuve que decidir qué estudiar, no dudé en querer saber qué ocurría bajo mis pies: elegí la geología.

Ud. nació en Nápoles y se formó en Europa ¿Cómo llegó a formar parte de la ciencia nacional?

Aposté por seguir mi carrera en Chile, porque la Universidad de Chile me abrió las puertas. Es una universidad excelente, donde sabía que podría desarrollar todo mi potencial y, así, ha sido. Además, Chile es un paraíso para los geólogos. Aquí sin salir del territorio nacional, paso de un desierto a una zona central semi árida, y al sur, donde es lluvioso. Así que para mí que trabajo con agua, este es un país ideal.

¿Qué les diría a otras niñas y jóvenes que tienen interés por la ciencia?

En la ciencia no existe ningún lugar u objetivo donde las mujeres no puedan llegar, si se lo proponen. Y en Chile es solo una cuestión de tiempo, lo veo en mis alumnas. Invito a la mujer a no desistir.